Es un espacio rectangular de 55 m 2 que se encuentra entre el salón de ventas y el taller de tapicerÃa. Desde el local de ventas podemos observarlo todo a través de una pared vidriada, logrando de ese modo una unidad visual interior-exterior. Es un jardÃn para ser contemplado. Por su emplazamiento, no tiene que cubrir otras necesidades y la cumple con creces. Cuando se lo descubre no pasa desapercibido.
Aquà no hay césped, y tampoco se lo añora. El suelo está tapizado con piedrita Mar del Plata y el verde lo aportan las especies vegetales. Se utilizaron en su mayorÃa plantas con hojas de formas acintadas y erectas.
El solado muy claro y los muros blancos le dan luminosidad y sensación de mayor amplitud. Los colores de las flores se limitan al azul-celeste de las Felicias (Felicia amelloides) y de los Agapantos (Agapanthus africanus), que resaltan con los pequeños toques de color amarillo de los limones y de algunos adornos de vidrio.
En cuanto al mantenimiento, las necesidades de riego de las plantas están resueltas con un sistema de goteo que cubre todos los sectores. El resto de los elementos, vegetales y no vegetales, no demandan casi atención.
Podemos decir, que en este aspecto también cumple con las necesidades de un jardÃn emplazado en un local comercial.