Hemos estado viendo en los últimos años que especies pioneras en las ciudades del Alto Valle de Río Negro y Neuquén (Argentina) como olmos (Ulmus sp.) y acacias blancas (Robinia pseudoacacia) han ido dejando de plantarse y han sido, y aún son, erradicas por motivos que involucran aspectos sanitarios y agresividad de sus raíces.
Desde entonces las nuevas forestaciones urbanas han estado basadas en gran medida en una única especie, el fresno americano (Fraxinus americana L.) con el consiguiente riesgo ecológico que el monocultivo supone.
En este sentido hay autores como Ros Orta (1996) que sostienen que una especie de no debería representar más del 10% del patrimonio arbóreo de una ciudad. Eso hace necesario que se disponga de un conjunto de especies adaptadas a las condiciones ambientales de cada región para ser utilizadas como árbol de alineación.
Consideramos que la acacia negra (Gleditsia triacanthos) es una de las especies que puede ser considerada apta para nuestra zona. Si bien está poco difundida, en los lugares que ha sido plantada ha mostrado un buen comportamiento y ha alcanzado un importante desarrollo.
Esta especie que pertenece, al igual que el aromo, a la familia de las Leguminosas es originaria de América del Norte, es una especie rústica, cuyas características y adaptación detallamos.
DESCRIPCIÓN
Es un árbol caducifolio, es decir que pierde su follaje, verde brillante, en otoño previo a tomar una coloración amarillo dorada, éste es finamente dividido por lo que le da apariencia de un helecho. Su corteza es agrietada en los ejemplares adultos y la especie original posee espinas sobre tronco y ramas, por lo cual se cultivan variedades sin las mismas.
Sus flores son verdes y pasan desapercibidas, mientras que sus frutos, constituidos por una legumbre, persisten durante el invierno proporcionando una coloración y textura especial. Además sus semillas en los días de viento se agitan dentro del fruto provocando un sonido interesante.
HÁBITO DE CRECIMIENTO
Es un árbol de desarrollo relativamente rápido, alcanza alturas mayores a los 15 metros según las variedades, forma una copia amplia, abierta que provee sombra no muy densa, permitiendo el crecimiento de un tapiz de césped bajo la misma. No es muy longevo y se considera que su vida media en el ambiente urbano puede alcanzar los 120 años. Su sistema radicular es profundo y ramificado, aunque las condiciones del suelo en que se desarrolla, puede influir en el patrón de distribución de sus raíces.
ADAPTACIÓN AL HABITAT
Se adapta a distintas condiciones del suelo, tolera la laicidad, resiste la sequía y el frío, como así también la polución ambiental, propias de los ambientes urbanos. Requiere buenas condiciones de iluminación. Carece de plagas y enfermedades específicas graves, aunque suelo ser atacado por arañuela y cochinillas.
VARIEDADES
Dos son las variedades más conocidas en nuestra región y aptas para su cultivo en veredas.
→ Gleditsia triacanthos inermes: sin espinas y obtenida de semilla.
→ Gleditsia triacanthos sunburst: algo más pequeña que la variedad original, sin espinas y hojas amarillentas, es obtenida por injerto.
MANEJO DE LA ESPECIE COMO ÁRBOL DE ALINEACIÓN
En función de su copa amplia y necesidad de luz deben utilizarse distancias de plantación que le permitan expresar su potencial, esto implica que no deberá plantarse a menos de 7 a 8 metros un ejemplar de otro, según la variedad.
Plantada a los marcos adecuados y convenientemente alejada de las edificaciones, no requerirá de podas sistemáticas en su copa. Retoña con facilidad y entonces durante su formación y mantenimiento no debe descuidarse la extracción de los retoños.-
Por Ing. María del C. Echenique; Ing. Alicia Dobra; Ing. Ricardo González Junyent Docentes Cátedra de Parques, Jardines y Floricultura. Facultad de Ciencias Agrarias. Universidad Nacional del Comahue