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Como controlar la gramilla

 Césped con gramilla  gramilla Vista de un jardín con gramilla en otoño

Ing. Agr. Jorge Wirth

Gramilla es el nombre vulgar que reciben un grupo de plantas gramíneas que tienen aspecto de césped y que tienen una gran capacidad de crecimiento e invasión.

Se caracteriza por adaptarse a muy variadas condiciones de suelo, agua y exposición de sol. Avanza sobre los canteros y el césped compitiendo con él por nutrientes, luz y riego.

En todo el mundo, donde predomina el clima templado, es usada como la base de las mezclas de césped, pero en esta zona que tiene inviernos muy fríos es una especie indeseada en el jardín, porque su parte aérea se seca en invierno. Esto puede comprobarse en el hecho de que con la llegada de los primeros fríos aparecen sobre la carpeta verde del césped manchones de un color pajizo que desmerecen su aspecto.

Para evitar este problema existen formas efectivas de controlarla, que consisten en la aplicación de algunas técnicas de jardinería para desalentar su crecimiento. Para conocer su manejo debemos saber cuáles son las condiciones que predisponen su desarrollo y las que le son adversas.

Condiciones que predisponen su desarrollo:
Déficit de humedad
en el suelo principalmente en verano.
Pleno sol y suelo caliente.
Suelos con texturas medias y finas, no excluyente.
Algún tenor salino en el perfil.
Elevado PH y sal en el agua de riego.
Baja competencia de otras plantas.
Espacios de suelo sin cobertura alguna.

Condiciones Adversas:
Sombra y heladas.
Riego adecuado en el caso del césped o plantas cobertoras.
Alta competitividad del césped.
Suelos con buen nivel de nutrientes.
PH equilibrados en el suelo y agua de riego.
Bajas temperaturas en el suelo.

Manejo y control:
Podemos establecer dos situaciones diferentes para definir el método y el momento de intervención en contra de la gramilla. La primera, es una intervención preventiva antes de implantar un césped y, la segunda, una situación que se presenta cuando la gramilla ya invadió un césped.

Implantación de un nuevo césped:
En esta instancia tenemos la oportunidad anticipamos al problema. Los pasos a seguir son:

Investigar si tenemos un suelo base libre de gramilla. En caso de encontrar órganos de reproduc¬ción vegetativa, esperar al rebrote y, si es posible, aplicar un herbici¬da total sobre todas las partes verdes de la planta. Vale aclarar que el control con herbicida no es posible en invierno, mientras la planta está en latencia.

Si no es posible esperar hasta la época del rebrote de la gramilla para la aplicación de un herbicida, será necesario retirar al menos los 45 centímetros superiores de la totalidad del suelo y cambiarlo por otro libre de estolones y/o gramilla.

Si la tierra que se va a agregar tiene estolones y rizomas de gramilla es necesario tamizarla toda cuidadosamente con una zaranda de diámetro menor a 5 milímetros.   

Manchones de gramilla               Gramilla en otoño

Cumpliendo con estos pasos tendremos baja probabilidad de que aparezca gramilla en un césped nuevo: Aplicar un herbicida, durante el período vegetativo de la gramilla (primavera, verano o principios de otoño).

Si hay gramilla en el suelo base: Retirar la tierra al menos hasta 45 cm. de profundidad.

Si hay estolones en la tierra que se va a agregar: Tamizarla con una zaranda.

Manejo sobre césped ya implantado:

En esta situación, partimos de considerar que ya hemos encontrado gramilla y querer erradicarla completamente es una tarea para expertos que no se justifica para un jardín.

Lo más racional y económico es aplicar un método que se basa en utilizar una técnica de control y manejo para disminuir la población de gramilla a un nivel imperceptible.

Para esto tenemos que crear condiciones adversas a la gramilla y mejorar las técnicas que benefician al césped implantado. Se debe realizar todos los años y en dos o tres otoños se logrará disminuir la gramilla y aumentar la cantidad de césped.

Pasos a seguir:

Bajar la altura de corte de césped a 3 cm. Luego de cortar, resembrar a mediados de marzo con una mezcla de invierno o simplemente Rye grass a una dosis mínima de 55 gr. por m2. La semilla se aplica directamente sobre el césped y no es necesario tapar con tierra. Regar luego para que baje la semilla. No debe descuidarse el riego posterior a la resiembra ya que en marzo hace mucho calor aún.

Las plántulas aparecerán al mes de la resiembra y a la llegada de la primera helada vamos a tener cobertura suficiente para disimular el tono otoñal de la gramilla.

A partir de este momento debemos mante¬ner buenas condiciones para el nuevo césped sin descuidarlo, de modo que lleguemos a la primavera con una buena población que  tenga capacidad suficiente para competir y sombrear la gramilla.

Este es el punto de inicio para hacer decaer la población inicial de gramilla, a partir del rebrote de la misma, y luego mantener condiciones óptimas para el césped y las que le son negativas a ésta.